
Durante la semana nos insistió mucho Luis en ir a Izki, ya que el conocía bien la zona y a través de la rutas que tienen establecidas en el centro BTT Euskadi, dentro de Izki Montaña Alavesa, seleccionamos como no, la ruta más larga marcada con un nivel de dificultad, muy difícil. El gráfico de la ruta es fiel testigo que es una ruta dura, pero, ¡que leches!, eso para nosotros no es nada.

Aunque la ruta marcaba 97,220 kms y 2.261 mts de desnivel positivo, al final nos salieron 105 kilómetros y 2.560 metros de desnivel positivo, estando en movimiento 6h y 43 minutos. Las ruta marca duración estimada 12h 15 m, pero bueno, entendemos que es exagerado si estás bien entrenado.
En el grupo solo atendimos la convocatoria de Luis, Aitor y yo. Quedé con Luis el sábado a las 7h 15m en la puerta de mi casa para cargar la bicicleta en la furgoneta y salir hacía Aberasturi, donde habíamos quedado con Aitor.

Salimos mas o menos a las 8h 45m con un frío de muerte, de hecho no superamos los seis grados en toda la ruta y el sol brillo por su ausencia. La chapela de niebla no le dejo brillar ni un minuto. Lo que hubiéramos agradecido en determinados momentos del día un poco de calor.
Nos adentramos en el pueblo, llegamos hasta la Iglesia y desembocamos en una pista que seguimos sin dejar de ascender hasta unos pantanos. Llegamos a un cruce y seguimos recto adentrándonos en un pinar donde nos ponemos de barro hasta arriba, ya nos lo avisaron, transformándose en hayedo a medida que vamos cogiendo altura y volviéndose a convertir en pinar arriba del todo.


Una vez atravesado ese tramo salimos directamente a la carretera en el puerto de Okina. Aquí seguimos la carretera hacia la izquierda durante tres kilómetros hasta llegar al pueblo de Okina. En la plaza del pueblo encontramos un panel informativo y a la izquierda del mismo sale una pista que comienza a descender por el barranco de Okina. Este tramo es un espectáculo, de gozar a muerte, con un cañón a nuestra derecha impresionante, además es una zona que puedes ciclar rápido, si no hay gente claro.

Después de varios kilómetros de disfrute llegamos a Sáseta. Cogemos la GR-38, la ruta del vino y el pescado, y después de una dura subida, descendemos al pueblo de Pariza. Una vez dejado el pueblo y tras una pequeña subida llegamos a Albaína y de aquí nos dirigiremos a Laño. En esta zona se encuentran unas cuevas chulísimas, merece la pena parar un poco para verlas.


Antes de llegar a Laño, ¡Cuidado!, hay unas escaleras que es recomendable poner pie a tierra, el aterrizaje podría ser muy doloroso en caso de caída.
Desde Laño hasta Lagrán hay dos tramos bien diferenciados, uno con una subida dura y resbaladiza por las hojas húmedas y un descenso espectacular. En este tramo es cuando se produce la incidencia del día, Aitor rompe la patilla del cambio y la ruta acaba para él. Grave error que ninguno lleváramos patilla de recambio, pero en fin, puso la cadena en un piñón fijo y de ahí por carretera regresó al punto de partida.








En Villaverde se separan nuestros caminos y Aitor tiene que volver por carretera hasta el punto de partida. Bordeamos el pueblo por la derecha y nos incorporamos a una pista que nos lleva hasta el campo de golf de Lagrán, desde donde bajamos a Navarrete por una serie de caminos, teniendo que prestar en este punto mucha atención a las señales.
Nada más pasar la Iglesia de Navarrete, giramos a la izquierda y cuesta arriba alcanzamos el cementerio. Lo pasamos por su lado izquierdo y cruzamos dos veces la carretera para adentrarnos de nuevo en el bosque, y tras atravesar un pequeño arroyo comenzamos a subir por un estrecho sendero. Una vez arriba, bordeando una serie de sembrados, alcanzamos la carretera para llegar tras dos kilómetros al pueblo de Urturi, donde encontramos el primer bar abierto y decidimos tomar un cafecito. Por cierto, el Belén que tenían montado era muy chulo.


El frío nos sigue acompañando y la verdad es que nos cuesta salir del calor del restaurante, pero tenemos que seguir. Aquí tenemos una pequeña crisis pero al final conseguimos encontrar la pista que nos llevaría hasta el pueblo de Quintana. Subimos por la izquierda del panel informativo hasta encontrar una bifurcación que nos indica la dirección hacía San Román de Campezo, pueblecito que se puede divisar desde lo lejos bajo la gran Peña Muela, aunque nosotros con el día que hacía no veíamos a más de 20 metros.
De aquí a Korres, otro tramo para morirnos de gusto. Nos adentramos en un tupido bosque e iniciamos el descenso hasta la senda Bujanda. ¡¡¡¡¡¡Espectacular tramo!!!!!, un descenso por senda entre hojas, increíble.


Sin entrar en el pueblo, aunque tiene un casco histórico que merece la pena, tomamos una empinada pista que asciende por encima del cañón hacia el monte Soila. Subimos por una técnica senda entre hayas y bog, llegando a un bello portal de piedra caliza tallada en roca. Bordeamos el monte Soila por abajo y comenzamos un rápido y peligroso descenso hasta Antoñana. ¡¡¡Espectacular!!!.
Desde aquí tomamos la Vía Verde del antiguo Vasco-Navarro, acondicionada para el uso de ciclistas y viandantes. La Vía Verde es una pista evidente y de poca pendiente, que nos conduce atravesando varios túneles y pasando por el pueblo de Atauri hasta Maeztu. Comentar que para cruzar los túneles no es necesario llevar foco ya que estos se encienden al paso de las personas.


Bordeamos Maeztu y retomamos la Vía Verde. Al lado de la misma discurre un gran tubo rojo de agua, esta será nuestra mejor pista a parte de las señales para retomar la ruta. De nuevo en la Vía Verde, la pista nos conduce hasta el puente de Leorza. Es aquí donde dejamos la pista (este tramo de la Vía Verde está en proceso de acondicionamiento aún), para bajar al pueblo de Leorza por un pequeño sendero, llegando a Cicujano.
Ya un poco cansados después de casi 7h de ruta solo nos queda cruzar las localidades de Musitu, Jáuregui, Gauna, Erentxun, Trokoniz y Andollu, antes de llegar a nuestro punto de partida, Aberasturi. Al final no pusimos los focos, pero por los pelos.

La verdad es que es una zona que no conocía y me ha impresionado, por su variedad de terreno y por su belleza. Ruta aconsejable 100%. Yo espero volver y hacer más rutas de la zona, pero esta, es increíble. Gracias Luis por la iniciativa y solo espero que pronto volvamos a descubrir más rincones de este espectacular Parque Natural de Izki.
Si queréis hacer la ruta pinchar aquí.
Nos vemos por las montañas amigos.
