El 5 de Mayo de 2000 a las tres de la tarde, en la localidad de Grañen (Comarca de los Monegros) se daba el pistoletazo de salida a la primera edición de una prueba que se ha convertido en un referente en pruebas de Mountain Bike Maratón. Yo estaba allí con mi buen amigo Nicolás y sufrimos aquella carrera llegando de noche y rotos por el esfuerzo.

Repetí participación en el año el año 2002, pero debido al viento infernal que tuvimos en esa edición decidí no volver nunca. Han pasado 16 años, ¡¡se dice pronto!!, y gracias a la iniciativa de mis compañeros del Club Bttava Bikefriendly, me animé a volver. Pues bien, decidí volver el año equivocado, ya que recuerdo el viento del año 2002 con agonía, pero lo padecido en esta última edición no tiene calificativo. Toda la prueba con viento entre 60 y 80 kilómetros por hora en contra y de costado, condiciones durísimas.
![monegros-bike-marathon-mtb-2016-perfil-maraton[1]](https://bttwinner.com/wp-content/uploads/2016/05/monegros-bike-marathon-mtb-2016-perfil-maraton1.jpg?w=672)

![orbea-monegros-maraton-2015-descripcion[1]](https://bttwinner.com/wp-content/uploads/2016/05/orbea-monegros-maraton-2015-descripcion1.jpg?w=672)
En la primera edición recuerdo que la salida era a las 15.ooh, pero al parecer desde hace algunos años se ha adelantado a las 12.00h para que así la fría noche solo sorprenda a una minoría. El número de participantes también ha evolucionado de manera notable pasando de aquellos primeros 600 bikers hasta los más de 8.000 de la presente edición.
Mi compañero Jesús Embid de Jaca me pasó a recoger a las 7.30h y desde Castiello de Jaca salimos hacia Sariñena con un frío y una lluvia que no auguraba un día placentero. A medida que nos acercábamos a Sariñena la lluvia cesó y el sol hizo acto de presencia, pero el viento y el frío hizo que nos tuviéramos que abrigar bien.
Una vez allí, cafecito, comer bien y situarnos en la salida a las 10.30h. Salimos en el primer cajón, denominado Orbea, y desde ese momento esperar a la señal de salida para afrontar una prueba que ya intuíamos iba a ser dura por el fuerte viento reinante.
A lo largo de los 118 Km, por los que transcurre la prueba Monegros Orbea, podemos encontrar un variado paisaje. Olivos, melocotoneros, campos de regadío y de secano. Cercano al Monasterio de Sigena, se encuentra el Puente de Hierro o Puente Nuevo. A través de montes estepáreos comenzamos a ascender por la boscosa Sierra de Sigena hasta encontrarnos con el Refugio de Piedrafita, donde se encontraba la bifurcación entre los circuitos A (largo) y B (corto). Desde ese punto se puede disfrutar de unas maravillosas vistas pudiendo observar el contraste y variedad de colores entre el bosque, la estepa y el pirineo, en línea del horizonte, haciendo bueno el dicho popular, « Si quieres ver el pirineo, ven a los Monegros».
La salida como todas las pruebas es a fuego y esta es una competición donde colocarse bien es muy importante de cara al resultado final. Cruzamos la localidad de Sariñena y enseguida cogimos una pista donde debido a las lluvias torrenciales de los días anteriores se habían formado unos charcos con un barro que se pegaba como el mortero al cuadro de nuestras bicicletas y a los cristales de nuestras gafas. Ya en esta primera parte de la carrera donde en teoría era la zona que tendríamos al viento a favor, vimos que no iba a ser así y que en las zonas favorables nos daba más de costado. Los 1.500 bikers que salimos en el cajón Orbea luchábamos para situarnos de la mejor manera posible, haciendo que la carrera tuviera una tensión importante.

A partir del kilómetro 40, formamos un grupo homogéneo y decidimos hacer relevos de manera coordinada para dosificar los esfuerzos de manera equitativa. Lo formábamos 12 bikers más o menos, pero al final los relevos solo los hacíamos cuatro o cinco. A partir del km 60 nos alcanzaron un grupo de otros 15 bikers, y estos si tiraban y hacían los relevos correctamente. Me puse a cola para coger un poco de aire, aunque en realidad el viento era tan fuerte que incluso a cola de grupo había que hacer un esfuerzo importante. Ir a cola me supuso un problema ya que en un despiste hubo un corte y se me fueron unos 100 metros. Como en el grupo que nos quedamos atrás nadie quería tirar, y yo sabía que mi grupo era el que iba un poco más adelante, tuve que hacer un esfuerzo brutal para volver a conectar, y lo hice solo ya que en una subida cambie el ritmo y me quede entre los dos grupos, para posteriormente enlazar con el grupo que sabía que me iba a hacer sufrir, pero con el que mejor iba a llegar a meta.


Los chicos de bicicletas Teruel, unos cracks, eran tres y tiraban como jabatos. Ya no me volví a descuidar más y entre todos enlazábamos los relevos que daba gusto, eso sí todos muy rayados con el viento y cada vez que nos mirábamos nos decíamos, » esto es una agonía», pero nos motivábamos para seguir dando pedales.

Uno de los espacios que más llama la atención, por su geología así como por la erosión del viento esculpiendo monolitos rocosos a lo largo de los siglos, es el que corresponde a la Sierra de Jubierre, en el término municipal de Castejón de Monegros. La primera impresión, cuando visitamos este lugar es de habernos teletransportado al lejano oeste o Monument Valley en el desierto de Utah-USA.
Los últimos 15 kilómetros se nos hicieron eternos, pero al final de todo y de los malos momentos pasados, muy contento con el trabajo realizado, 5h 03m 48sg. Después de 16 años he bajado en más de 2h el tiempo realizado en mi primera participación y en unas condiciones muy adversas.
Como siempre, agradecer a todas las personas que han hecho posible este evento deportivo ya que me consta que hay más de un millar de personas trabajando para que todo salga bien. Guardia Civil, Protección Civil, Cruz Roja, Asistentes Sociales, trabajadores de Orbea, voluntarios, a todos muchas gracias por vuestro trabajo.
Y ¡¡¡¡¡cómo no!!!!, felicitar a todos los bikers que luchasteis de manera encarnizada contra un viento infernal y unas condiciones de carrera muy duras. Felicidades a todos.
Hasta la próxima, no sé cuándo volveré, pero esta vez estaré calladito.








